Almaviva, seudónimo de Joaquín Trejo, escribió en El Siglo Diez y Nueve (México, D.F.), a partir de octubre de 1871: “Plumadas” y “Parla dominical” (8 oct. 1871-21 ene. 1872), y crónica, poesía y artículos, 1891-1892 y 1895. Colaboró en El Federalista (México, D.F.), 1873: “Observatorio local”, crónicas; también en El Diario del Hogar (México, D.F.), 1881 y siguientes; La República (México, D.F.), 1881: “Casos y cosas”, crónicas; El Partido Liberal (México, D.F.): 1885, 1892, 1893, crónica y poesía; escribió también para La Federación (México, D.F.), 1890-. Riva Palacio atribuyó el seudónimo erróneamente a Juan de Dios Peza en “Cero”, La República, 16 ene. 1882, p. 1-2; se descubre en “Joaquín Trejo”, El Diario del Hogar (México, D.F.), 23 jul. 1882, p. 3. Este seudónimo recuerda al personaje homónimo de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais (1732-1799) que figura en dos comedias de este escritor francés: Le barbier de Séville (1775), La folle journée, ou, Le mariage de Figaro (1784), así como en el drama La mère coupable (1792).